LA HIDRA

22:34


Mis cortas vacaciones llegan a su fin. Vuelvo a la rutina algo más moreno, pero sobretodo también algo más feliz. Disfrutar de los largos días de verano en la costa, con el rostro constantemente en contacto con el salitre del mar, y notando la brisa del mediterráneo en el rostro, es algo que forma parte de un proceso de revitalización que ha dado sus frutos de forma satisfactoria. Si tenéis algo en la mente que os preocupa, o habéis pasado una larga temporada de estrés, por favor id a la playa, caminad a lo largo de la orilla, pues sin duda ese lugar es el idóneo para escuchar vuestro interior y encontrar la respuesta a aquello que estabais buscando.

Lamentablemente vivimos en un mundo demasiado complicado, en el que día a día acontecen cosas horrendas que nos causan pavor. Vivimos en una etapa de transición para la humanidad, en la que, en su concepto más completo, se está convirtiendo en una hidra que lo destruye todo bajo su paso. La humanidad en plena metamorfosis, convirtiéndose en un monstruo de muchas cabezas, una bestia imparable que crece cuanto más la derrotas. Y resulta que esa hidra tiene demasiadas cabezas mirándonos atentamente ahora mismo…

Pero lejos de parecer apocalíptico, no me gustaría preocuparos. Cada generación ha tenido que nacer en diferentes puntos de la enorme crisis que sufre la humanidad. Nuestros antepasados sufrieron guerras y periodos oscuros, acabaron en campos de concentración o fueron invadidos por naciones más poderosas. Puesto que lejos de encontrar la paz, la humanidad se rige por sus propios intereses, enfrentándose a ella misma en una guerra interminable de creencias. Yo, en lo personal, no creo en ningún Dios, pero si por casualidad existiera puedo imaginar su semblante, nos estaría observando desde allí arriba, terriblemente entristecido por lo que estamos haciendo aquí abajo, atónito al observar lo mucho que ha degenerado la familia de Adán y Eva.

En ese marco teórico nos ha tocado vivir, y tenemos que ser fuertes al enfrentarnos a nuestros propios miedos. ¿Vivimos en una dictadura encubierta? ¿Caerá Europa en los próximos años? ¿Sufriré los efectos de algún atentado terrorista? ¿Podré pagar el alquiler del próximo mes? Son demasiadas preguntas sin respuesta, y en este punto es cuando vuelvo al inicio…


En esa playa que he recorrido descalzo, con las olas besando la planta de mis pies, he descubierto cual es la respuesta que estaba buscando. Aquella que me mantenía tan entristecido… Y ahora que la conozco sé que debo seguir caminando, puesto que de todas las respuestas nacen dos nuevas preguntas, y nunca, aun queriéndolo, lograré vivir en paz. 


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5 comentarios

  1. con cada post se te conoce mas, checa el gadget que dice "ESTE SOY YO" donde se supone que debe ir tu foto el link esta caído, te mando un abrazo, se te extraña roma.

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  2. ¡Feliz fin de vacaciones, Mikel! Espero que las hayas disfrutado muchísimo -y que también hayas escrito mucho ;)- para volver a la rutina con las fuerzas redobladas. A mí por suerte aún me quedan unos mesecitos de vacaciones; eso sí, llenos de solicitudes, matrículas, algún examen entre medias para ganar currículum... Y luego, ¡toca empezar a cortar cabezas de la Hidra! Ahora, sobre todo, es tiempo para seguir leyéndoos y poder comentar con más soltura -me he apuntado lo de que has retomado Mordiscos ehhh, una Dafne nunca olvida-.
    ¡Besicos!

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  3. Creo que la única vía de escape, al menos en tu caso, es esto, la escritura, y desflorar allí todos tus miedos y ansiedades no? Yo uso la lectura como una vía de escape, por eso muchas veces intento evitar las historias duras, porque creo que para eso la vida misma, más en mí país con toda la situación que vivimos el día a día.

    Saludos!

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  4. Me alegro muchísimo de que vuelvas de tus vacaciones con las pilas cargadas y esta reflexión tan curiosa y profunda. La verdad es que me diste una alegría tremenda cuando dijiste que continuarias con Mordiscos, estoy deseando seguir leyendo, un beso enorme
    Lena

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  5. La playa es el lugar idóneo para encontrar -o escuchar en las olas- respuestas. Esta reflexión sobre los desastres del mundo y del día a día, y nuestro paso en distintas etapas de la crisis humana, es simplemente profunda, un placer leerla.

    Marina

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